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7 señales de que estás entrando en la perimenopausia


Muchas mujeres llegan a la perimenopausia sin saberlo. No porque no tengan síntomas, sino porque nadie les ha explicado cómo empieza realmente esta etapa. La perimenopausia no comienza cuando deja de venir la menstruación. Empieza mucho antes y lo hace de forma silenciosa, con señales que a menudo no asociamos a las hormonas.

La perimenopausia no empieza el día que desaparece la menstruación. Empieza mucho antes, normalmente entre los 41 y los 45 años, y puede durar hasta 10 años. Durante este tiempo, las hormonas no descienden de forma lineal, sino que fluctúan, generando síntomas sutiles, intermitentes y a menudo confusos.

Hoy te explico los 7 síntomas de la perimenopausia menos conocidos, pero más frecuentes, para que puedas entender qué está pasando en tu cuerpo y, sobre todo, empezar a cuidarte de la forma que esta etapa necesita.

¿Qué es la perimenopausia y cuándo empieza?

La perimenopausia es la etapa de transición hacia la menopausia. Suele empezar alrededor de los 40 años, aunque en algunas mujeres puede hacerlo antes o después, y puede durar hasta 10 años.

En este momento de la vida tenemos cada vez menos folículos ováricos y, cuando llegamos a un número crítico, las hormonas empiezan a fluctuar. Y esto es importante: en la perimenopausia no bajan simplemente las hormonas, sino que suben y bajan constantemente.

Por eso las analíticas hormonales no siempre son fiables en esta etapa. Puedes hacerte una hoy y salir “perfecta”, y repetirla unas semanas después y obtener resultados completamente distintos. En la perimenopausia, los síntomas nos dan mucha más información que una analítica aislada.


1. Lapsus de memoria y dificultad para concentrarte

Uno de los síntomas que más me consultan —y que más desconciertan— son los cambios a nivel cognitivo. Olvidar palabras habituales, no recordar nombres conocidos, tener que releer un texto varias veces o sentir que te cuesta más concentrarte.

Esto ocurre porque los estrógenos actúan como neurohormonas y tienen un impacto directo en el funcionamiento del cerebro. Cuando empiezan a fluctuar, el cerebro lo nota.

Por eso, en esta etapa es fundamental cuidar el cerebro de forma consciente: alimentación antioxidante y antiinflamatoria, ejercicio físico regular y seguir estimulándolo con aprendizaje y movimiento.


2. Dolor articular que aparece “sin motivo”

Muchas mujeres empiezan a notar dolor en las manos, en la espalda, en los pies o en las articulaciones al levantarse por la mañana. Luego se mueven y mejora, pero nunca antes les había pasado.

Durante años, estos síntomas no tenían nombre. Hoy sabemos que forman parte del síndrome musculoesquelético de la menopausia, relacionado con los cambios hormonales que afectan a los tejidos osteoarticulares.

Aquí el ejercicio de fuerza es clave. No solo para los músculos, sino porque genera mioquinas, unas moléculas con efecto antiinflamatorio local y general. También es importante mantener niveles óptimos de vitamina D.


3. Dormir peor cuando antes dormías bien

Si antes dormías sin esfuerzo y ahora notas que tu sueño es más ligero, te despiertas de madrugada o no descansas igual, las hormonas probablemente están jugando un papel importante.

El sueño es uno de los aspectos que más se altera en la perimenopausia y tiene un impacto enorme en la energía, el estado de ánimo y la salud cerebral.

En esta etapa, dormir bien ya no ocurre solo: hay que cuidarlo. Horarios regulares, cenas tempranas, evitar alcohol y cafeína por la tarde y reducir pantallas por la noche se vuelven fundamentales.


4. Cambios en tu “termostato interno”

Quizá siempre has sido friolera y ahora notas que necesitas menos abrigo. O que de repente te acaloras con facilidad. O que tienes momentos de calor seguidos de escalofríos.

No siempre son sofocos intensos, pero sí una sensación de que la regulación de la temperatura ha cambiado. Esto está muy relacionado con la fluctuación hormonal propia de la perimenopausia y puede ser una de las primeras señales.


5. Tu cuerpo cambia aunque hagas lo mismo

Comer igual, entrenar igual y notar que el cuerpo cambia, sobre todo en la zona abdominal, es algo muy común en esta etapa.

Las hormonas determinan la redistribución de la grasa corporal. Igual que en la adolescencia el cuerpo cambia, en la perimenopausia tendemos de forma natural hacia un cuerpo más recto.

No se trata de luchar contra el cuerpo, sino de mantener un metabolismo saludable, preservar masa muscular y priorizar la salud por encima de una estética concreta.


6. Menos lubricación y más sequedad

Notar menos flujo vaginal, más sequedad íntima, piel más seca u ojos secos es otro síntoma frecuente de la perimenopausia.

Las mucosas también dependen de las hormonas, y cuando estas fluctúan, lo notamos. Aquí es importante cuidar la hidratación desde dentro y desde fuera, apostar por una nutrición rica en grasas de calidad y utilizar hidratantes íntimos adecuados.

7. Digestiones más pesadas y cambios intestinales

Estreñimiento, gases, hinchazón o digestiones más lentas son muy habituales en esta etapa. Las hormonas influyen directamente en la microbiota intestinal y, cuando cambian, el intestino también lo hace.

Cuidar la microbiota en la perimenopausia no es opcional: es una parte esencial del equilibrio hormonal y del bienestar general.

Un truco para orientarte: la historia familiar

Un truco sencillo para tener una orientación es preguntar a tu madre, abuelas o tías a qué edad entraron en la menopausia. Restando unos 10 años, puedes tener una idea aproximada de cuándo podría empezar tu perimenopausia.

No es exacto, pero puede darte pistas y, además, abrir conversaciones necesarias sobre esta etapa.


La perimenopausia no es el principio del fin

Identificar que estás en perimenopausia no debería vivirse con miedo. Al contrario. Es una invitación a cuidarte de forma diferente, a invertir en hábitos, en nutrición y en bienestar con más conciencia.

Entender tu cuerpo es el primer paso para acompañarlo mejor.

Si necesitas apoyo nutricional y un enfoque integral que tenga en cuenta inflamación, microbiota y salud hormonal, mi equipo y yo estaremos encantadas de acompañarte en esta etapa.


https://youtu.be/-D6zsW8ZlaI

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