Efecto del alcohol en menopausia

¿Es seguro beber alcohol durante la Menopausia? Lo que debes saber


Seguro que alguna vez has disfrutado de una copa de vino o un cóctel en una cita con amigas, en una cena especial o simplemente para relajarte después de un día intenso. Pero, ¿has notado cómo te sientes después?

Con la llegada de la perimenopausia y la menopausia, nuestro cuerpo cambia y reacciona de manera distinta al alcohol. Quizás te despiertes en mitad de la noche, sientas más calor del habitual o notes que tu energía no es la misma al día siguiente.

¿Por qué sucede esto? Vamos a descubrirlo juntas, te cuento los efectos que tiene el alcohol en nuestro organismo en menopausia.

Aumenta la temperatura corporal, por lo tanto, los sofocos.

Si has notado que ciertos alimentos o bebidas intensifican los sofocos, el alcohol es probablemente uno de los principales responsables. Al generar un aumento en la temperatura corporal, puede hacer que esos episodios de calor sean más intensos y frecuentes. Si últimamente sientes que los sofocos han aumentado, reducir el consumo de alcohol podría ayudarte a sentirte mejor.

Afecta el sueño, haciendo que sea más ligero y dificultando el descanso profundo.

Dormir bien se vuelve más complicado en esta etapa, y el alcohol no ayuda. Aunque en un principio pueda parecer relajante, en realidad interfiere con la calidad del sueño, haciendo que sea más ligero y menos profundo. El resultado: despertarte en mitad de la noche, sentirte más cansada al día siguiente y notar que tu energía no es la misma. Si últimamente duermes mal, prueba a prescindir del alcohol y observa la diferencia.

Disminuyen las reacciones de neurotransmisores el día siguiente y eleva los niveles de cortisol.

Seguro que alguna vez has sentido algún bajón emocional después de una noche de copas. Esto ocurre porque el alcohol afecta la actividad de neurotransmisores como la serotonina y la dopamina, que regulan nuestro estado de ánimo. Además, aumenta los niveles de cortisol, la hormona del estrés, lo que puede hacerte sentir más irritable o fatigada. En una etapa en la que las emociones ya pueden ser más fluctuantes, reducir el alcohol puede ayudar a mantener un mayor equilibrio emocional.

Interfiere en la absorción de nutrientes

Ahora más que nunca, nuestro cuerpo necesita una buena dosis de nutrientes esenciales para cuidar la salud ósea, cardiovascular y hormonal. Pero cuando bebemos alcohol, el organismo prioriza su eliminación y deja en segundo plano la absorción de vitaminas y minerales. Esto significa que, aunque sigas una alimentación equilibrada, si consumes alcohol con frecuencia podrías estar perdiendo nutrientes clave para tu bienestar.

Metabolismo más lento y efecto inflamatorio

Seguro que has notado que ahora mantener el peso estable cuesta un poco más. Esto se debe a que el metabolismo cambia en esta etapa y el alcohol no ayuda. Además de aportar calorías vacías, su efecto inflamatorio puede hacer que te sientas más hinchada y que la grasa abdominal se acumule con mayor facilidad. Reducir su consumo hará que te sientias más ligera y con más vitalidad.

Daño oxidativo y riesgo cardiovascular

El alcohol tiene un efecto oxidante que acelera el envejecimiento celular y daña los vasos sanguíneos. Además, su consumo habitual puede aumentar el riesgo de hipertensión y afectar la salud del corazón. A medida que avanzamos en esta etapa, cuidar la salud cardiovascular se vuelve clave, y optar por bebidas sin alcohol puede marcar una gran diferencia.

¿Cómo disfrutar sin renunciar al placer?

Si después de leer esto te preguntas si debes eliminar el alcohol por completo, ¡la respuesta es que deberíamos! Pero no se trata de una prohibición absoluta, sino de conocer cómo nos afecta y tomar decisiones más conscientes. Aquí tienes algunas ideas para disfrutar sin renunciar al placer:

  • Opta por cócteles sin alcohol elaborados con ingredientes naturales y refrescantes.
  • Experimenta con infusiones y bebidas naturales que puedan ofrecer una experiencia sensorial similar.
  • Reduce la frecuencia del consumo, reservándolo solo para ocasiones especiales.

Conclusión

Reducir su consumo no significa renunciar al placer, sino darle prioridad a lo que realmente nos hace sentir bien. Pequeños cambios, como optar por alternativas sin alcohol o moderar su ingesta, pueden marcar una gran diferencia en nuestra energía, descanso y salud en general.

Te dejo el vídeo completo en mi canal de YouTube donde amplío la información.

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