Si hay un suplemento que se ha vuelto omnipresente en los últimos años, especialmente entre las mujeres a partir de los 40, ese es el colágeno. Se le atribuyen beneficios para la piel, las articulaciones, los huesos e incluso para la composición corporal. Pero ¿qué hay de cierto en todo esto? ¿Realmente funciona el colágeno en menopausia o estamos ante una estrategia de marketing muy bien construida?
La respuesta, como suele ocurrir en salud, no es un simple sí o no.
¿Qué es el colágeno y por qué disminuye en menopausia?
El colágeno es la proteína más abundante de nuestro cuerpo. Forma parte de la piel, los huesos, las articulaciones, los vasos sanguíneos, las mucosas y muchos otros tejidos. Podríamos decir que actúa como una especie de estructura o malla que aporta soporte, elasticidad y resistencia.
Su producción está estrechamente relacionada con los estrógenos. Estas hormonas estimulan la actividad de los fibroblastos, las células encargadas de producir colágeno.
Por eso, cuando los niveles de estrógenos empiezan a disminuir durante la perimenopausia y la menopausia, también disminuye nuestra capacidad de producir colágeno.
Este descenso se traduce en cambios que muchas mujeres reconocen fácilmente:
- Piel más fina y menos elástica.
- Aparición más marcada de arrugas.
- Mayor sequedad cutánea y de mucosas.
- Cambios en la calidad ósea.
- Mayor vulnerabilidad de las articulaciones y tejidos conectivos.
De hecho, se estima que durante los primeros años tras la menopausia puede producirse una pérdida significativa del colágeno presente en la piel.
¿Tomar colágeno significa producir más colágeno?
Aquí encontramos una de las mayores confusiones.
Muchas personas piensan que al consumir colágeno este se incorpora directamente a nuestros tejidos. Sin embargo, esto no ocurre así.
El colágeno es una proteína. Cuando lo ingerimos, nuestro sistema digestivo lo descompone en aminoácidos y pequeños péptidos, igual que ocurre con cualquier otra proteína de la dieta.
Es decir, el colágeno que tomamos no se convierte automáticamente en el colágeno de nuestra piel o nuestras articulaciones.
Entonces, ¿por qué puede funcionar?
Porque algunos de esos péptidos derivados del colágeno parecen actuar como señales biológicas capaces de estimular a los fibroblastos para que produzcan más colágeno propio.
Y esta diferencia es fundamental para entender qué podemos esperar realmente de la suplementación.
¿El colágeno mejora la piel en menopausia?
La salud de la piel es uno de los motivos principales por los que muchas mujeres empiezan a tomar colágeno.
La evidencia científica disponible muestra que el colágeno hidrolizado puede contribuir a mejorar algunos parámetros relacionados con la calidad de la piel:
- Hidratación.
- Elasticidad.
- Apariencia de las arrugas finas.
- Densidad dérmica.
Ahora bien, esto no significa que vaya a revertir por sí solo los cambios asociados a la menopausia.
La piel depende de múltiples factores: la exposición solar acumulada, la alimentación, la calidad del sueño, los niveles hormonales, el estrés, el consumo de proteínas y el estado inflamatorio general.
Por eso siempre insisto en que el colágeno puede ser una ayuda, pero nunca sustituirá los pilares básicos del cuidado de la piel.
Colágeno y salud ósea en menopausia
Este es probablemente uno de los ámbitos más interesantes.
Durante la menopausia aumenta el riesgo de osteopenia y osteoporosis debido a la disminución de estrógenos.
Aunque solemos asociar el hueso únicamente al calcio, la realidad es que el colágeno constituye una parte esencial de su estructura.
Algunos estudios realizados en mujeres postmenopáusicas han observado mejoras en determinados marcadores de salud ósea y en la densidad mineral ósea tras la suplementación prolongada con colágeno hidrolizado.
Sin embargo, es importante entender que ningún suplemento puede sustituir los factores que realmente marcan la diferencia:
- Entrenamiento de fuerza.
- Ejercicio de impacto adaptado.
- Vitamina D adecuada.
- Ingesta suficiente de proteínas.
- Calcio dietético.
- Magnesio y vitamina K.
Cuando estas bases están cubiertas, el colágeno puede convertirse en un apoyo adicional.
¿Puede ayudar a las articulaciones?
Muchas mujeres experimentan dolor articular o molestias musculoesqueléticas durante la perimenopausia y la menopausia.
En este contexto, algunos estudios sugieren que el colágeno hidrolizado podría ayudar a mejorar determinados síntomas relacionados con el desgaste articular y la salud del tejido conectivo.
Los resultados suelen ser moderados, pero pueden ser relevantes en mujeres con molestias articulares persistentes.
De nuevo, el ejercicio físico sigue siendo una de las herramientas más potentes para proteger las articulaciones, mejorar la función y reducir la inflamación.
Un error muy frecuente: utilizar el colágeno como proteína principal
Este es un aspecto que considero especialmente importante.
Muchas mujeres sustituyen otras fuentes proteicas por colágeno pensando que están cubriendo sus necesidades de proteína.
Y no es así.
El colágeno no es una proteína completa porque carece de algunos aminoácidos esenciales.
Por eso no debería utilizarse para reemplazar una comida rica en proteínas ni como única fuente proteica después del ejercicio.
Si tu objetivo es preservar o aumentar masa muscular, necesitas asegurarte de consumir proteínas completas de calidad.
El colágeno puede complementar esa estrategia, pero no sustituirla.
¿Cómo elegir un buen colágeno?
Si decides incorporar un suplemento de colágeno, hay varios aspectos que considero importantes:
- Que sea colágeno hidrolizado o en forma de péptidos.
- Que proceda de una fuente de calidad y bien trazada.
- Que aporte una dosis adecuada.
- Que se tome de forma constante durante varios meses.
Los estudios que muestran beneficios suelen utilizar suplementos durante periodos prolongados, por lo que no tiene sentido esperar resultados tras unos pocos días o semanas.
Personalmente, el que utilizo y recomiendo es Beauty Collagen de Womens porque incorpora colágeno marino hidrolizado de alta calidad y una formulación diseñada específicamente para acompañar las necesidades de esta etapa.
Mi conclusión sobre el colágeno en menopausia
¿Es imprescindible? No.
¿Puede ser útil? Sí.
La evidencia actual sugiere que el colágeno hidrolizado puede aportar beneficios para la piel, la salud ósea y las articulaciones, especialmente cuando forma parte de una estrategia global de cuidado de la salud.
Pero también creo que es importante poner cada herramienta en su lugar.
Antes que cualquier suplemento están la alimentación, el ejercicio de fuerza, el descanso, la gestión del estrés y el cuidado hormonal.
Cuando esos pilares están construidos, el colágeno puede convertirse en un complemento interesante para muchas mujeres durante la perimenopausia y la menopausia.
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